Fuerte y con salud
LaDainian Tomlinson no quería una despedida en el olvido, se va a buen tiempo.

CIUDAD DE MÉXICO - Cuando LaDainian Tomlinson estaba en el tope de su juego, se lleno de touchdonws y pases e hizo los números para llegar al salón de la fama, fue constantemente cuestionado de cuanto tiempo tardaría su carrera en la NFL.
Para tal cuestionamiento su respuesta siempre resonaba con la misma frase: Hasta que esté listo para abandonar el juego.
El día llegó en un lunes cuando Tomlinson, después de una ilustre carrera de 11 años, firmó un contrato de un día con los San Diego Chargers, para luego oficializar su retiro como miembro del equipo que lo instaló en la historia desde que lo eligió en el Draft del 2001.
“Yo supe al final de la temporada que esto (el retiro) podría ser una posibilidad”, dijo el jugador de 32 años durante una conferencia de prensa. “No es porque yo ya no quiera jugar más. Esa no es mi razón. Solamente que ya es hora de seguir adelante”.
Alcanzar esa mentalidad nunca es fácil para un atleta profesional, especialmente uno del calibre de Tomlinson. Y aun así merece el crédito por ser un hombre de palabra al cumplir esto.
Aunque siempre quedará el recuerdo de que fue un jugador que dedicó su carrera a ganar un Super Bowl, cosa que lamentablemente no consiguió, él siempre supo que su deseo por un campeonato no interrumpiría su carrera.
Claro, él jugó dos años con los Jets de New York con la esperanza de ganar el campeonato, incluso cuando su producción seguía en caída. Pero Tomlinson no estaba por retirarse como Jerry Rice, quien con poca pompa anunció su retiro en las oficinas de Broncos de Denver después de 20 años.
No, Tomlinson tiene el coraje para alejarse en este momento, con su salud y su dignidad intacta –sin dejar de mencionar que su lugar en el Salón de la Fama está reservado-. Y eso solo fue un derecho que Tomlinson tenía para volver al Chargers Park para hacer su anuncio, incluso después de que él y la organización se separaron por conveniencia mutua.
“Yo siempre sentí que soy un Charger”, dijo Tomlinson. “Los chicos, mis compañeros, la conexión que conseguimos, las batallas que tuvimos juntos, eso fue especial. Y siempre sentí que soy un Charger de corazón”.
¿Cómo no iba a sentirse así Tomlinson? El aseguró un lugar en la historia de la NFL para San Diego, donde consiguió hacer su carrera con ocho marcas de 1,000 yardas consecutivas. Eso incluye su Jugador más valioso de la liga en la temporada 2006, cuando el compiló 2,323 yardas en total (1,815 corriendo) y logró un record de 31 touchdowns (28 corriendo y 3 recepciones).
Por supuesto, Tomlinson no pudo hacer todo esto sin una ofensiva estelar y lo sabía muy bien.
“Mi línea ofensiva, ya sabes, siempre los consideré mis mejores amigos”, dijo Tomlinson, quien se posiciona quinto en la historia de acarreos con 13,684 yardas. “Solía siempre hacer cosas para ellos desde mi corazón, porque ellos nunca recibían crédito por los logros, pero siempre ponían su mejor esfuerzo en las trincheras. Realmente los aprecio demasiado”.
Entonces, ¿donde se coloca los logros de Tomlinson? Es difícil decirlo. Es único en su categoría con Marshall Faulk, juntos como dos de los más versátiles running backs en la historia de la NFL. Ellos fueron los mejores durante sus carreras, añadiendo la habilidad de capturar pases viniendo del terreno trasero.
Eso fue suficientemente bueno para Faulk para ser votado como integrante del salón de la fama. Lo mismo será una realidad para Tomlinson dentro de cinco años.




