BAJO RESERVA
La marcha de Andrés Manuel

SUS ESTRATEGAS pelotearon la posibilidad de una marcha previa al cierre de campaña de Andrés Manuel López Obrador: una caminata del Ángel de la Independencia al Zócalo de la ciudad de México. La propuesta fue aceptada por el staff, pero quedaba la duda de si el candidato presidencial debería encabezar la descubierta. Al final, todos decidieron que AMLO vaya al frente esta tarde para un evento masivo, para un pincelazo que quede en la historia de las campañas con, esperan, un millón de personas en el centro histórico del DF. Claro, don Andrés Manuel podrá, entonces, saludar y estar cerca de sus seguidores y dará un buen golpe mediático con ríos de gente en las calles de la capital, nos comentan.
AL CENTRO de una crisis por corrupción de agentes federales en el aeropuerto de la ciudad de México, el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, se brincó el protocolo para dialogar por algunos minutos con el presidente Felipe Calderón. El movimiento fue en la ceremonia del Día Internacional de la Lucha contra el uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, en el Castillo de Chapultepec. ¿Qué marca el protocolo? Dicta que la persona más cercana al mandatario debe ocupar la silla de quien en ese momento sube al estrado. Don Genaro hizo malabares para brincarse una silla y estar al lado del jefe del Ejecutivo. ¿Acaso le dio explicaciones de la infiltración del crimen organizado en la Policía Federal?
OTRA FURTIVA conversación se registró en el Castillo de Chapultepec, en el mismo evento de la ONU. “¿Cuándo nos tomamos un café?”, preguntó Marisela Morales, procuradora general de la República, a Anthony Wayne, embajador de Estados Unidos en México. Para que nadie los escuchara, el diplomático se acercó al oído de la funcionaria. Imposible saber si acordaron una cita. De lo que no hay duda es de que hay temas de qué hablar entre representantes de ambos países: la pifia, ahora le llaman “error humano”, del arresto del presunto hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán y la balacera entre agentes federales mexicanos en el aeropuerto del DF, que se ha convertido en una coladera del crimen organizado, nos comentan.
LOS JERARCAS de la Iglesia católica, especialmente los obispos agrupados en la Conferencia del Episcopado Mexicano, que preside Carlos Aguiar, acordaron reducir su perfil y no hacer declaraciones a los medios de puedan suponer una descalificación contra alguno de los contendientes por la Presidencia de la República o al contrario, un aval para algún otro. Las señores de la sotana han cumplido con este compromiso, si bien se prevé que el próximo domingo haya en todos templos del país llamados para que la feligresía acuda a votar.
EL CONSEJERO presidente del Instituto Federal Electoral, Leonardo Valdés Zurita, tiene algunos pendientes antes de los comicios presidenciales del domingo. Uno de ellos es cuestión de dinero, algo que ha sido incómodo en un órgano que maneja miles de millones de pesos. El caso tiene que ver con los debates de los candidatos a la Presidencia, en los que el IFE gastó 11 millones de pesos. ¿De dónde salieron? No lo sabemos, porque el presupuesto de la oficina de Comunicación Social solamente tenía asignados dos millones de pesos para esos encuentros. El primer debate costó 4 millones de pesos y el segundo más de 6 millones.




